El samurái no tiene motivos para ser cruel ni despiadado ya que no necesitan demostrar su fuerza. Es amable incluso con sus enemigos, ya que sin ellos no habría batalla ni honor. Sin esta muestra de respeto no seríamos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto tanto por su fuerza como por su comportamiento con los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se muestra en momentos duros y difíciles.
Imagen de época, dos niños practicando el arte del Sōjutsu [槍術], lucha con lanzas, muy frecuente en las escuelas tradicionales y fundamental en un soldado. El respeto al rival era una virtud esencial en las escuelas.
Fuente: fb/1-Día-1-Kanji
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